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Entradas de la categoría ‘sistemas de lucha corporal Latinoamericanos’

3
Nov

Scherma Santaella – School of Weapons System

Juego de Armas Venezolano

Garrote – Cuchillo – Cuerpo Limpio – Machete

3
Nov

Saberes y Códigos del Juego de Armas Venezolano

Todo sistema de combate o lucha está construido o edificado en códigos y protocolos que permiten el aprendizaje y afinan la percepción de los estudiantes en torno a la defensa. Apropiarse de una mirada aguda que pueda enfocarse en la lectura corporal del adversario es una primera línea de defensa la cual orquesta las estrategias y tácticas a implementar.

Las artes marciales o militares aluden a aquellas prácticas y tradiciones codificadas cuyo objetivo es someter o defenderse mediante una técnica concreta.

En nuestro juego de armas venezolano, de origen popular y que responde a la necesidad de contestar las interrogantes que surgían sobre la defensa en un momento histórico preciso en latinoamerica, la dimensión de lo antagónico y del sometimiento al adversario se entrena o desarrolla desde un enfoque asimétrico, el cuál se va edificando con el compañero de juego, la metodología tiene como objetivo el reconocimiento del otro para desarrollar intuición y capacidades de lecturas del cuerpo, de la mirada, de las energías y las emociones del otro.

Seminarios en Sicilia

knife Fencing Day 2

Este otro es el compañero que complementa, que brinda su corporalidad y presencia como un espejo para explorar y comprender en que se sustenta la agresión y la defensa de la misma.

Compañero y amigo que forja la amistad durante la caminata a la batalla; hombres y mujeres que se detenían a jugar bajo un árbol mientras se preparaban para la guerra.

Los conflictos bélicos situados durante la guerra independentista forjaron respuestas y corporalidades establecidas en las diferencias estratégicas, tácticas y tecnológicas que se encontraban los criollos ante el ejercito Europeo, específicamente en Venezuela ante el ejercito Español.

Referencias Históricas:

Eduardo Blanco, Venezuela Heroica.

“De súbito, un grito más poderoso aún que los rugidos de la tempestad; un sacudimiento más intenso que las violentas palpitaciones de los Andes, recorre el continente. Y una palabra mágica, secreto de los siglos, incomprensible para la multitud, aunque propicia á Dios, se pronuncia á la faz del león terrible, guardián de las conquistas de Castilla. El viento la arrebata y la lleva en sus alas al través del espacio, como un globo de fuego que ilumina y espanta. Despiertan los dormidos ecos de nuestras montañas, y cual centinelas que se alertan, la repiten en coro : las llanuras la cantan en sus palmas flexibles: los ríos la murmuran en sus rápidas ondas; y el mar, su símbolo, Ia recoge y envuelve entre blancas espumas y va á arrojarla luego, como reto de muerte, en las playas que un día dejó Colon para encontrar un mundo…”

“…ciego instrumento de aquel que lo dirige; cuerpo sin alma, sombra pálida, haz de paja, seco al fuego del despotismo colonial, y sobre el cual dormia tranquilo, como en lecho de plumas, el león robusto de Castilla; aquel pueblo de parias, se transformo en un día en pueblo de héroes. Una idea lo inflamó : la emancipación del cautiverio. Una sola aspiración lo convirtió en gigante: La libertad”.

Jugar para Reñir

Los cuerpos desnudos definieron las estrategias y tácticas para asumir el combate en condiciones de desigualdad tecnológica y adiestramiento militar.

La pobreza es tomada como fortaleza y la precariedad se transformo en conocimiento del territorio, de las características ambientales y naturales.

La corporalidad defensiva se enfrento a siglos de escuelas y tratados de esgrima, la necesidad de supervivencia y la urgencia del vivir gestaron procesos de re-significación del espacio, las distancias del combate, el uso de las armas, lo recto se vio envuelto por lo circular.

Una conciencia corporal surgió de la resistencia, los conocimientos de los métodos de esgrima europea mutaron a causa de el sincretismo cultural que caracterizó a la región.

Ese jugar en algún claro del campo, de bajo de algún árbol, trascendió a una metodología popular de explorar el movimiento, establecer las diferencias tácticas y tecnológicas ante un ejercito capacitado y entrenado para la conquista.

Jugar obligando a la escucha de uno mismo, de los movimientos internos que se suscitan de cara al otro.

Es así como surge una forma sistemática de entrenar el cuerpo, las armas y la capacidad de sobrevivencia.

El Reparto

El Reparto: es un recurso pedagógico que permite la reflexión y apropiación de los fundamentos y técnicas del juego de armas, se podría visualizar como un combate a muy baja intensidad, dónde dos compañeros desarrollan habilidades y comprensión sobre la pelea, el dialogo y la reflexión es el soporte de los movimientos que deben ser funcionales, efectivos en una situación de Riña.

Reparto permite revisar y recodificar la atención, la esencia lúdica del sistema de juegos nos coloca en la construcción de corporalidades defensivas, obligando a prestar atención a dos realidades que se conjugan en este proceso del Reparto.

La primera realidad es técnica, la atención se orienta a la observación y revisión de los movimientos y principios de las técnicas, mientras la segunda realidad es subjetiva, interna.

En el momento en que se introduce la atención se está creando algo, y la creación implica vida y energía.

El juego y su asimétrica se soporta en la circularidad y en la espera para la defensa, su estabilidad y eficiencia depende del grado de atención que los jugadores desarrollen en un proceso constante de prácticas y praxis y revisión de los movimientos, los fundamentos y el sentir del cuerpo.

Este proceso es un encuentro y búsqueda permanente de: La Razón del Vivir o La Razón del Ser, Razón de la Defensa.

Algunos referentes y saberes del Juego:

La salida es hacia dentro

El juego es uno solo, porque los palos van al cuerpo y el cuerpo es unos solo

Nunca salir dos veces por el mismo lado

No se adelante ni se atrase

El único juez es el palo

Palo por palo no es palo

No enseñe sin amistad

Lo importante es quitar el cuerpo y mojar la punta en la sangre del otro

20
Oct

Construcción de una práctica: reflexiones sobre la metodología de enseñanza y aprendizaje

Construcción de una práctica: reflexiones sobre la metodología de enseñanza y aprendizaje

“Bastón en mano, mirada conectada, atención a la respiración del otro.

Esperar para castigar.

Cuerpo reposado en atención.

Palos van y vienen, tensión muscular y nerviosismo en los movimientos.

La salida es pa’dentro…

Presente el pecho para cuidarse.

Hacer público los miedos, las contradicciones.

Un sin fin de elementos se conjugan en el juego de palo venezolano, su esencia defensiva se proyecta en el ritual de los quites en limpio; mientras los palos van y vienen una chispa se enciende, el cuerpo se transforma, la respiración se acelera y los contenidos internos se desbordan hacia afuera, re-dimensionan lo público, la vergüenza queda expuesta ante la punta y su irrevocable verdad”. Ro. Santaella

Workshop Knife & Machete

Knife Fencing Day 2. Sicilia 2018

Premisas como: “Usted juega con el cuerpo que tiene” definen mi pisada en el sistema de juego de armas venezolano, la asociación creativa de diversas disciplinas y oficios colocan mi hacer en la indagación del cuerpo y sus posibilidades, la introspección como herramienta de empoderamiento de uno mismo es la vía para el desarrollo de un juego propio y diverso que sostiene la defensa en la psique y la inteligencia emocional.

Las prácticas performativas se gestan en los pliegues.

A mis 44 años lo singular reconoce lo privado y oculto de comportamientos en el otro u otra; los pliegues o fisuras que se encuentran en la lisura de lo establecido, repercuten o resuenan en las corporalidades que acompañan la cotidianidad, hombres y mujeres que se cruzan en mi camino, en el metro, en las calles de diversas ciudades; portan en sus arrugas, en su piel las posibles ventanas por donde salen y entran diversos sentires.

Es allí en esa imagen del pliegue en lo macro y lo micro que el imaginario colectivo revela y oculta lo público que somos.

Público que se niega a gritar por lo ficticio de la inmediatez de nuestra era. Las tecnologías y los mass medias gestaron una niebla que obstaculiza encontrar al otro en los espacios públicos convencionales (calles, plazas, restaurantes, etc.)

Palidez multicolor que traslado lo público a espacios electrónicos, a planos luminosos producidos de silicio.

En esa otra dimensión de lo público ¿Dónde queda lo orgánico de nuestro cuerpo? la presencia. El pliegue de nuestras arrugas faciales, nuestras canas, nuestros olores, el transcurrir del tiempo se ve uniformado por filtros fotográficos digitales.

Ahora somos los editores de una presencia autómata que olvida el pliegue donde se fertilizan ideas, emociones, para categorizarse en:

El público: el conjunto de los espectadores.

El servicio público: el conjunto de prestaciones reservadas en cada Estado a la órbita de las administraciones públicas y que tienen como finalidad ayudar a las personas que lo necesiten.

El sector público: el conjunto de organismos administrativos mediante los cuales el Estado cumple o hace cumplir la política o voluntad expresada en las leyes del país.

Un bien público: aquel que pertenece o es provisto por el Estado a cualquier nivel.

El dominio público: conjunto de bienes y derechos de titularidad pública destinados al uso público (en derecho administrativo) o situación en que quedan las obras literarias, artísticas o científicas al expirar el plazo de protección del derecho de autor.

El espacio público: lugar donde cualquier persona tiene el derecho de circular.

En esas categorías lo público esta distanciado de lo intimo, de las pequeñas situaciones cotidianas que generan símbolos, que a su vez gestan nuestros comportamientos; es allí donde las intimas incertidumbres de cada ser humano se van encajando en el rompecabezas de la lisura de forma autómata. La primera incertidumbre es ese anillo de productor de imaginarios y consumidor de los mismos, anillo que encierra procesos que pueden ser fertilizante para los pliegues o fisuras de uno mismo o del conjunto al que pertenecemos.

La incierta intimidad velada en un público que no reconoce lo orgánico e imperfecto de nuestra cotidianidad es el catalizador para resignificar lo que somos, lo que portamos, contenemos y compartimos en las diversas dimensiones de lo publico.

En mi habitar la práctica se ha ido re-dimensionando enmarcada en la investigación por la auto defensa; comprender la lucha, la Riña, como espacio ritual codificado, estructurado desde las violencias propias, los miedos y la construcción de una acción sostenida en la agresión coloca en revisión la relación de poder y lo antagónico que dirige nuestras maneras de relacionarnos, de presentarnos de cara a los otros.

El juego de garrote venezolano ha transformado esa relación de lo antagónico de la batalla, por una metodología popular que conjuga el juego y la relación antagónica del rival, incompatible, competidor, opuesto por una relación lúdica del compañero de aprendizaje o juego. Metodología que reconoce al otro como un igual, que cede su cuerpo para explorar las realidades impostergables de las armas.

Frases originales del imaginario y saber del Juego de Garrote venezolano como: “No enseñe sin amistad” generan caminos hacia metodologías educativas y performativas progresistas que permiten el encuentro y la revelación de experiencias de desocultamiento de las contradicciones culturales a los que estamos expuesto día a día.

Enseñar y aprender construyendo vínculos afectivos

Cuando nos preguntamos a nosotros mismos: «¿ Qué estoy haciendo?» o: «¿ Por qué lo hago?» y lo realizamos de cara a otro/otra con la mirada enfocada en los ojos del compañero o compañera, con el garrote en la mano, ritualizando el como nos observamos, como nos movemos para quitarnos del arma que se aproxima velozmente a golpear nuestra carne; estamos componiendo un tiempo/espacio que conjuga diversas dimensiones y roles.

Enseñar y aprender sobre la defensa es aprender a indagar en uno mismo y sobre la impostergable realidad del cuchillo que se avecina o la impostergable realidad de las contradicciones culturales cotidianas que nos envuelven.

Nuestra práctica trasciende a una praxis sostenida en múltiples procesos sistemáticos provenientes de las habilidades cognitivas, de las capacidades de resolver problemas, evaluar situaciones, resolver, sistematizar y dilucidar una situación que no es planificada y que incluso entra en el campo de lo desconocido, poniendo a prueba el aprendizaje adquirido y no solo la memoria.

Estos procesos se edifican en el trabajo psicológico, emocional y espiritual que la relación entre los integrantes del Patio (espacio donde se aprende el sistema de lucha) van construyendo, velando desde sus propios sentires. El proceso se gesta a partir de la confianza, respeto, responsabilidad e intimidad que los enseñantes, en este caso jugadores presentan a través de diversos códigos y protocolos culturales, gestuales, psicofisicos y técnicos.

El Patio, es un espacio dedicado realmente a enaltecer los vínculos entre hombres y mujeres, nuestra divinidad y devoción va orientada al hacer y a las relaciones que se accionan mientras conocemos como defendernos, protegernos mutuamente, compartiendo nuestras creencias, nuestros miedos y anhelos familiarmente.

28
Sep

El CHOQUE

Una mirada del encuentro de Europa con América.

Por Daniel Perales.

Hoy les acerco esta mirada de mi compañero de juego y co-fundador de Jebe Negro Daniel Perales; mirada que sostiene una práctica propia y continua en un cuerpo y espíritu que esta en constante búsqueda sobre la defensa, sus orígenes, sus verdades y contradicciones.

R.S.

EL CHOQUE

Con macanas, porras, garrotes, palos, mazas, lanzas, arcos y flechas, el choque fue terrible. Por otro lado la espada, el fuego, el caballo y las enfermedades. Desde las macanas aztecas guarnecidas en obsidiana hasta las espadas de Toledo se dieron cita en este momento histórico llamado conquista. Se sabe que en ocasiones el indígena se cortó las manos ingenuamente con esa vara de altísima tecnología llamada espada, pero también se sabe que los petos europeos en muchas ocasiones no resistieron el embate de la macana, la acción del clima, lo difícil del terreno y tuvieron que descartarlo definitivamente a favor de un jubón de algodón o lino prensado que a duras penas resistía las flechas.

Es en este terreno donde chocan dos civilizaciones con distintas concepciones de vida. Una de ellas con evidente ventaja tecnológica, experiencia y recursos en rol de conquista. Tal vez no contaban los europeos con que este lado del mundo estaba poblado por gentes de índole belicosa, que practicaban las formas de lucha y que tenían una concepción de la guerra elaborada y sofisticada.

No obstante de este choque salió arrollada la civilización defensora con el consecuente proceso de conquista.

La metamorfosis

Pronto el indígena aprendió a usar el caballo, el metal y el fuego, y el europeo temió a los nuevos usos que este daba a las viejas mañas. Estoques de siete cuartas en manos indígenas diezmaron las filas europeas. África da su aporte con millones esclavizados traídos a tierras americanas con toda una cosmovisión y cultura que incluye la guerra y las formas de lucha.

De esta forma y no de otra es decir con sangre estas culturas fueron dejando sus rastros en las otras y surge una especie nueva, adaptación y respuesta a las condiciones en que nace.

Al parecer de este lado del mundo, desde México a la Patagonia se prefirió una idea de combate, una concepción de la guerra, un tipo de arma, una ética y una estética particulares. Tenemos un hilo conductor que se sustenta en palabras como “juego”, “quite”, “cuerpo”, “punta” y también “lanza”, “garrote”, “machete”, “lazo”, “cuchillo”.

La idea de combate es defensiva, popular, surge en la necesidad de resistir. A falta de recursos solo tiene el propio cuerpo como primera y última línea de defensa. Por propia índole y estrategia se expone el cuerpo pero no para inmolarse si no para “quitarse” y sobrevivir. Es un combate de naturaleza flexible, pícaro y malicioso cargado de ritmo.

La concepción de la guerra es irregular, se adapta, es orgánica, asimétrica no se detiene tanto en las formas clásicas y si en los contenidos y el logro de los objetivos.

Quiere un soldado obediente pero inteligente, con un cuerpo y cerebro que le funcionen para tener criterio propio en cualquier circunstancia y poder valerse por sí mismo. Arrastra el combate al cuerpo a cuerpo para responder a la falta de recursos logísticos y armamentísticos.

Los tipos de armas son populares, casi se diría civiles que se vuelven armas en momentos de guerra; así que cuchillos, machetes, garrotes, lazos son la panoplia latinoamericana junto con la lanza que es la reina del combate. Dichas herramientas en tiempos de paz sufren modificaciones radicales, en tiempos de guerra, ganan tamaño, mucha punta y más peso, haciéndose el criollo un experto en su manejo.

El tipo de ética que se desprende es la del cuerpo desnudo que se muestra y hace presencia feroz. Así surgen faces como “la culpa no es del que echa el palo si no de quien no se lo sabe quitar” es una ética de cara al otro y que se sustenta en el encuentro, en la mirada, en la palabra, en la acción.

La estética es la de la sobre vivencia, predomina lo circular, el rodear el blanco, el vacío, es defensa antes que ataque. Es la poética de volver lo pesado liviano o casi etéreo y lo solido líquido.

Es la estética del centímetro y el milímetro, la de reírse en medio del miedo y la angustia. Es esa estética que ve lo bello en lo feo.

Es en fin este contexto de conquista y guerra quienes dan forma a un fenómeno cultural que se fue transformando de necesidad en manifestación cultural consolidada como son nuestros métodos de lucha latinoamericanos. La Capoeira en Brasil, el Juego de Garrote Venezolano, el Relancino Colombiano, el Machete Haitiano, Ladja en Martinica, el Stick Fighting en Trinidad, el Cuchillo Argentino, el Corvo Chileno. Son muestra de la riqueza cultural que poseemos, y como se asumió responder las interrogantes sobre la defensa.

La consolidación y ocaso

En el caso venezolano el proceso bélico se sostuvo hasta el siglo xx; con la consolidación de los estados nacionales americanos y el advenimiento de las repúblicas las situaciones de conflicto fueron acabando, no así los hombres que participaron en ellas y sus saberes.

Es así como comienzan a ser enseñados los métodos de lucha en un contexto totalmente civil, comienza a consolidarse la figura de los “maestros” e inclusive surgen escuelas cosa inédita hasta ese momento. Se popularizan las formas de lucha y surge la figura del guapo, valentón o malandro, malevo etc.

Paradójicamente el momento de mayor auge también es el de su declive en vista de lo veloz que avanzaba el siglo xx, la modernización.

Resurgimiento

Hemos visto en los últimos años en especial en occidente un resurgimiento de los métodos de lucha no orientales.

En toda Europa y los Estados Unidos hay un viraje hacia sus propios métodos de lucha como la esgrima antigua o el combate con bowey knife.

En el caso latinoamericano la capoeira tiene millones de practicantes en todas partes del mundo mientras que otros métodos como el garrote venezolano son prácticamente desconocidos, cosa que supone cierta ventaja en términos de lo virgen que aún se mantienen algunos de estos sistemas.

También el creciente nivel de violencia hace buscar a las personas alternativas para defenderse encontrando en los métodos propios una fuente técnica y vivencial como quedan pocas.

21
Ago

Proceso de investigación sobre corporalidades defensas – Performance art defense

Registro del proceso de práctica y entrenamiento con María Elisa Al Cheikh Strubinger. Apóya nuestra investigación y laboratorio de performance en Venezuela, www.gofundme.com campaña: Venezuela Danza la Incertidumbre. www.entrecuerpos.com www.jebenegro.com.ve Exhibition of the physical work process for the laboratory Bodies in Incertitude.

“La premisa de lo incierto nos acerca, nos hace recurrir de manera instintiva a proteger el cuerpo y su océano de sentires. Podría decir que lo incierto genera una necesidad de gestar lo cierto; no se trata de sobrevivir, se trata de reconocer la larga caminata del vivir, de poder escuchar el sonido de los propios pasos y el sonido de los pasos de los otros.

La incertidumbre orquesta la danza de la defensa….”

R.S.