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8
Feb

El Juego de armas Venezolano

Nel mio processo di ricercatore e professionista di varie arti marziali, come creatore e performance, sottolineo l’importanza di El Cuadro come spazio di allenamento non solo fisico; è in quel recinto rivolto verso l’altro che viene concepita la costruzione di un giocatore d’armi; È in questo diagramma presentato sul terreno che l’individuo incontra le prime tecniche e i fondamenti dell’intero sistema.

El Juego de Armas Venezolano es un compendio de fundamentos estrategias y tácticas que forjan corporalidades defensivas, se soporta en la tradición del Juego de palo o garrote venezolano, el cual es un tipo de esgrima popular-campesina que es empleada para la defensa personal.

Es originaria de Venezuela y fueron los procesos de integración e hibridación socioculturales que se dieron en la región durante los últimos tres siglos los que gestaron este método; la asociación y el sincretismo de las diversas razas, creencias y culturas que se suscitan en Venezuela desde la colonización fueron y siguen siendo un semillero de saberes y expresiones originarias no solo de Venezuela, sino de toda América.

La esgrima se ejecuta con palos/garrotes de madera que oscilan entre 70 y 90 cms de largo y con un grosor de 1 a 2 cms.

Su dinámica gira en torno a los ataques y defensas que son ejecutados con el cuerpo provisto de un garrote; los cimientos del juego se encuentran en “El Cuadro”, diagrama que se presenta en el suelo y define las formas de desplazarse en el espacio a través de las pisadas. El moverse en el espacio se determina por la conjugación de La Mirada, La Pisada y El Cambio de Mano, fundamentos de todo el sistema de juegos.

La combinación de esos tres fundamentos y los años de andar por un camino de aprendizaje donde lo técnico se aviva con el explorar la sencillez y simpleza del juego en situaciones de compleja emotividad, violencia y agresión es lo que va forjando “El Cuerpo Defenso”, último ideal y corporeidad que un jugador anhela apropiar en su ser.

En mi proceso como investigador y practicante de diversas artes marciales, como creador y performance hoy en día resalto la importancia del El Cuadro como espacio de entrenamiento no solo físico; es ese recinto de cara al otro donde se concibe la construcción de un jugador de armas; es en este diagrama presentado en el suelo que el individuo se encuentra con las primeras técnicas y fundamentos de todo el sistema.

Es el cuadro el que presenta la posibilidad de desarrollar un cuerpo atento al espacio donde se desenvuelve, donde se mueve, donde se armoniza con el otro para poder ser eficiente en su defensa o ataque, pero sobre todo es allí donde se forja el carácter y la voluntad de ocuparse de uno mismo, de salvarse.

Remitiéndonos al origen del vocablo Salvar, es un término que posee un origen etimológico en latín que tiene como significado: salvo, salvas, sano o entero, por lo tanto la acción de salvar es la acción de velar por que un individuo permanezca sano. Siendo responsable con uno mismo el primer individuo a salvar es a uno mismo.

Desde esta perspectiva y orientado por planteamientos como el de Michel Foucault donde dice que “La filosofía es el conjunto de los principios y de las prácticas con los que uno cuenta y que se pueden poner a disposición de los demás para ocuparse adecuadamente del cuidado de uno mismo o del cuidado de los otros”, es que asumo la asociación creativa de mi práctica marcial, defensiva, filosófica y deportiva. Así mismo la mirada performativa de la misma genera una integralidad en el hacer y que en el método de práctica e investigación que desarrollo sobre las armas y la defensa inicia en El Cuadro, allí se vincula a la mirada y así sucesivamente con el resto de los fundamentos del sistema de juegos de armas venezolano. Históricamente cada sistema de lucha o de defensa de origen marcial o popular desarrolla una respuesta al como moverse en una situación de agresión. El método venezolano lo concibe desde el cuadro, la cruz, o cuadro de platos. Todos diagramas que se presentan en el suelo y definen los terrenos de La Riña.

La lucha con armas ha sido un planteamiento atemporal en el desarrollo de la especie humana; transitar que se integra con lo político/económico y con el análisis de las circunstancias históricas donde la interrogante de la defensa se origina.

El sobrevivir es una necesidad primaria que evoluciona desde la diversidad de contextos históricos y culturales, estudiar los diversos métodos de lucha es permitirse el encuentro cultural y simbólico de lo singular de los pueblos y sus luchas.

Cerramos este primer intercambio sobre El Cuadro resaltando la voz de uno de los maestros del Juego y mostrando los diversos diagramas de los cuadros.

Maestro Eduardo Sanoja nos señala en su libro:

El Juego de Garrote Larense, el método venezolano de defensa personal.

Los movimientos elementales se inician estando dos aprendices en esquinas diagonalmente opuestas y guardando cada uno idéntica posición, es decir, ofreciendo ambos el mismo flanco, bien sea el derecho o el izquierdo. La intención de esta posición es dar blanco de un solo lado, reduciendo así la vulnerabilidad ante un ataque”.